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Trazos de libertad

Trazos de libertad

          

Trazos de libertad es un programa que se realiza desde 2019 en alianza entre Fundación Casa Tres Patios, el artista y el ex dragoneante Carlos Rojas, apoyados por el INPEC, Fundación Sofía Pérez de Soto y Fundación Suramericana. Su objetivo es fortalecer la autoestima, el trabajo colaborativo, la exploración de referentes de vida alternativos y la motivación a desarrollar nuevas formas de habitar el sistema penitenciario en los privados de la libertad. 

Para esto, se apela a la formación en técnicas artísticas, a la vez que se realizan sesiones de trabajo psicosocial, con actividades que incentivan el pensamiento crítico y la reflexión individual y colectiva. En lo trabajado durante este ciclo, se ha abordado el tema de la representación diseminado en los dos frentes anteriormente mencionados, que se trabajan de forma paralela: en cuanto a las capacidades gráficas, se ha trabajado el rostro en líneas y la figura humana en líneas, con actividades como el dibujo guiado del rostro, retratos, autorretratos, dibujo guiado de la figura humana, entre otros; en lo que respecta a las habilidades psicosociales, se ha abordado el tema de la representación de identificación de emociones, la autoevaluación emocional, los símbolos y la identidad, para esto se han realizado actividades como el trabajo en parejas para identificar emociones en el otro, dibujos sobre el estado de ánimo, la exploración de referentes, la indagación sobre su identidad, entre otras. 

Para conocer más sobre la historia de este proyecto puedes dar clic aquí.

Objetivos

  • General

Contrarrestar los efectos negativos de la experiencia penitenciaria a través de prácticas artísticas y habilidades socioemocionales que favorezcan la reintegración de los internos a la sociedad.

 

  • Específicos

    • Generar reflexiones en torno a narrativas y referentes de vida alternativos para la proyección futura de los internos. 

    • Incentivar procesos artísticos en los que se motive a la expresión de las emociones y al fortalecimiento de la autoestima de los internos en el marco de su reintegración social. 

    • Promover nuevas formas de habitar el sistema penitenciario a través del trabajo colaborativo y entornos de sana convivencia. 

    • Capacitar a los internos en técnicas artísticas que les pueden servir como forma de expresión en el marco de su reintegración en la sociedad.

Metodología:

Para desarrollar el proyecto se realizan talleres semanales con los beneficiarios en los centros penitenciarios de Pedregal y Bellavista en Medellín. Para el diseño de las actividades nos basamos en prácticas de arteterapia que les permitan a los beneficiarios el reencuentro con ellos mismos, reconocer y gestionar diferentes emociones, favorecer la construcción de sentidos de vida, permitir un espacio de reflexión acerca de sus familias y el rol de cada uno de sus miembros, entre otros.

 

En estas sesiones de trabajo, se apela a la formación en técnicas artísticas, a la vez que se realizan sesiones de trabajo psicosocial, con actividades que incentivan el pensamiento crítico y la reflexión individual y colectiva. En cuanto a las técnicas artísticas, trabajamos especialmente el dibujo y la pintura  con actividades como el dibujo guiado del rostro, retratos, autorretratos, dibujo guiado de la figura humana, entre otros. En las sesiones de trabajo psicosocial realizamos actividades como el trabajo en parejas para identificar emociones en el otro, dibujos sobre el estado de ánimo, la exploración de referentes, la indagación sobre su identidad, entre otras.

 

  • Resultados esperados

 

A corto plazo:

 

  • Desarrollar una visión de la vida que permita la reintegración de los internos cuando salgan de las instituciones.

  • Brindar estabilidad en el corto y mediano plazo al proyecto, de manera que los procesos que se adelantan en el marco del mismo se puedan desarrollar a cabalidad. 

  • Visibilizar las historias de impacto de los beneficiario del proyecto a través de distintos medios.

  • Exponer las experiencias de los participantes y motivar la participación de nuevos internos en el proyecto. 


 

A largo plazo:

 

El pedagogo suizo John Henrich Pestalozzi (citado en Carvajal, 2016, p. 13-14) indica que la enseñanza artística, más allá del desarrollo de habilidades motrices, potencia habilidades sensitivas y procesos cognitivos como la autoexpresión, el razonamiento, la memoria y la propia percepción. En especial, “los talleres artísticos en contextos carcelarios permiten: 

  • El posicionamiento crítico ante la realidad que vive cada uno, facilita la toma de conciencia y el proceso de reinserción social.

  • Romper con la deshumanización instalada en la subcultura de los presos.

  • Refuerza su autoestima.

  • Dignifica la vida de las personas.

  • Desarrolla cohesión grupal y vínculos afectivos.

  • Enriquecimiento espiritual, fortalecimiento anímico, y emocional.

  • Proyectarse en el futuro de forma más autónoma e integrada” (Moreno, 2012, p. 16)

 

En este sentido, este proyecto busca brindar a los internos herramientas para contrarrestar los efectos negativos que trae consigo la experiencia penitenciaria y fortalecer sus procesos de reintegración a la sociedad (autoestima, referentes de vida alternativos, expresión de sensaciones y sentimientos). Es así como este se presenta como un escenario para dialogar y reflexionar sobre aquellos temas que resultan de interés tanto en su vida cotidiana dentro del sistema penitenciario como en el proceso de reincorporación que se encuentran.

 

La duración del proyecto permite que en él participen personas que cuentan con penas privativas de la libertad superiores a 5 años así como con participantes que tengan penas inferiores. Lo anterior plantea retos metodológicos en la medida en que se busca que la totalidad de las personas que hacen parte del proyecto encuentren en él un escenario para la reintegración. 

Logros:

Murales: 

En el Centro Penitenciario Pedregal se realizaron dos murales, debido a que se cuenta con grupo femenino y masculino. En el primero, se realizó en la base de la cancha de basketball, después de escoger a un grupo de 14 participantes, seleccionadas por sus habilidades artísticas, puesto que el tiempo era corto y el lugar muy extenso. Para trabajar con ellas, se contó con la participación de Mónica Gaviria, quien realizó en conjunto una lluvia de ideas de las palabras que les gustaría plasmar en el mural, después cada una diseñó ideas de motivos para decorar las letras. En los días posteriores, del 5 al 9 de noviembre, las privadas de la libertad trabajaron directamente en el mural, ayudando a mezclar colores, pintar fondos, delinear y  sombrear, hasta sacar y guardar los materiales. 

 

 

 

En este proceso, los facilitadores destacaron el trabajo en equipo, el incentivo que generaron en otras compañeras del establecimiento y el entusiasmo en seguir creando para habitar otros espacios, más allá de los que habitúan. 

Por otro lado, con los hombres del Centro Penitenciario Pedregal, se diseñó el concepto, la idea y la imagen de la construcción colectiva que iban a realizar. Por unanimidad los participantes decidieron plasmar las palabras FORTALEZA, PAZ, AMOR, BIENESTAR Y CAMBIO, teniendo en cuenta una paleta cromática compuesta por Cyan, Magenta y Amarillo, colores intencionalmente seleccionados en concordancia con lo que querían transmitir psicológicamente a los demás. En este proceso, los beneficiarios aprendieron a usar el aerosol, apropiándose de la técnica en la práctica sobre un papelógrafo. 

 

El trabajo se hizo en conjunto: el artista invitado contorneó las palabras, mientras que los privados de la libertad las rellenaban con los colores seleccionados. En este ejercicio, también se hizo evidente la apropiación de los participantes respecto a la actividad puesto que, por iniciativa propia fueron rellenando fondos y reuniendo los elementos necesarios para lograr un buen resultado final.

 

En el Centro Penitenciario Bellavista, se hizo una obra colectiva que incentivó la participación de todos; muchos de ellos se dibujaron saliendo del centro penitenciario, con lo que los facilitadores pudieron concluir que querían expresar sus anhelos de libertad, y que eso debería ser lo que iría en el mural.   Para representar esto se eligió a la paloma como símbolo, la cual estaría volando a través de una ondas que llevarían palabras importantes, seleccionadas por los privados de la libertad, como amor, paz, esperanza,  resurgir, perseverancia, armonía, propósitos, entre otras. Después de decantar esta lluvia de ideas, se decidió que la palabra que se plasmaría sería LIBERTAD.

Exposiciones:
Medellín. Pulso de la ciudad.

Del 30 de noviembre de 2022 al 9 de abril de 2023 Casa Tres Patios estará participando en la exposición del Museo de Arte Moderno de Medellín (MAMM), llamada Medellín Pulso de la ciudad, la cual indaga sobre las prácticas artísticas y culturales que surgen de la urbe para intentar comprender su situación actual, logros y retos incluidos. Allí se hará una instalación en la que se espera visibilizar la complejidad del sistema penitenciario en Colombia y a las personas privadas de libertad que pasan por este sistema. El objetivo es brindar al público una mirada humanizante de esas personas con el fin de empezar a desestigmatizar a quienes siguen dentro de las instituciones y los y las que salgan de ellos y buscan la forma de integrarse en la sociedad con todas las garantías de cualquier ciudadano. 

 

Así, en la Sala A, B, Sala de Fundiciones y Lab3 del Museo, estarán las obras que hacen parte de la iniciativa del MAMM, en la cual Casa Tres Patios presentará cinco obras al público, con las cuales se busca  tender puentes entre las personas que están en la libertad y quienes está privados de ella, de modo que se puedan superar los muros, aquellas barreras que se levantan en el sistema penitenciario, y así poder entablar diálogos en diferido entre los y las internas y las personas que se encuentran en libertad.  

Autorretratos: miradas distintas

Para dar a conocer los resultados de este proceso se han realizado exposiciones con los grupos femeninos y masculinos del Centro Penitenciario Pedregal y los internos de Bellavista. En estos eventos, cada privado de la libertad presentó un dibujo producto de las reflexiones y formaciones conjuntas que han hecho en su paso por Trazos de Libertad.

 

Así, durante 2021 y 2022 se expusieron las obras de los participantes tanto al interior de los centros penitenciarios como en un espacio abierto al público en la Fundación Casa Tres Patios. El hilo conductor principal de este trabajo fue la realización de un autorretrato simbólico, en el que se tenían que representar, pero no necesariamente plasmando su propia figura. Esto lo podían hacer mediante símbolos, intereses, inspiraciones, anhelos, etc., la meta final era un producto que hablara de ellos mismos. 

 

Cada una de las imágenes de esta exposición expresa gestos espontáneos que contienen la esencia de los y las artistas en estos momentos de sus vidas. Por parte de los grupos femeninos de Pedregal, las beneficiarias muestran sus sentimientos con un rango amplio de símbolos y reflexiones narrativas. En estas obras recurren a temas comunes y temas personales en los cuales incluyen la familia o miembros particulares de esta, la libertad, la paz, la tranquilidad, la angustia, la resistencia, entre otros. Igualmente, cada una muestra un proceso de aprendizaje propio. Tanto desde la técnica como de la reflexión interna sobre ellas mismas y los elementos o escenarios que les provoca el disfrute y la reconocimiento de sus propios valores, podemos ver pasos importantes en su proceso de valorar su propio ser. 

Para ver esta exposición, puedes hacer clic aquí, donde encontrarás un recorrido virtual por cada una de las obras de los participantes de Trazos de Libertad.